lunes, 2 de junio de 2014

TERAPIAS DE CASTIGO PARA CURAR LA HOMOSEXUALIDAD EN ECUADOR

TERAPIAS DE TORTURA Y CASTIGO SE HAN VENIDO DANDO EN CENTROS DE REHABILITACIÓN PARA ADICTOS QUE HAN PROMETIDO FALSAMENTE CURAR LA HOMOSEXUALIDAD.

Su atracción por las mujeres le valió el peor de los castigos. Denisse fue violada y torturada en uno de los centros que ofrecían curar la homosexualidad, cuya existencia fue tolerada por mucho tiempo en Ecuador.

El caso de esta mujer de 25 años, que a los 15 fue internada por su madre en un campamento de rehabilitación contra las drogas y el alcoholismo, en Guayaquil, ilustra lo que las autoridades admiten: el funcionamiento por años de supuestas clínicas para curar a los homosexuales.


“Mi mamá me descubrió en mi cuarto con una compañera de colegio y me internó por ser lesbiana. Se suponía que quería curarme. Fui llevada a un campamento cristiano” en una zona alejada de Guayaquil, recuerda con tristeza D. F.


Ahí –relata– “aplicaban torturas con electrochoques, no me permitían bañarme por tres días, casi no me daban de comer, me golpeaban mucho, me colgaban de los pies. Me decían que todo era por mi bien”.


La mujer recuerda que junto con ella había otras cuatro jóvenes. El lugar funcionaba como un centro de rehabilitación de adicciones, pero “en realidad nos habían llevado para curarnos del lesbianismo”.


El procedimiento incluía ultrajes sexuales, privación de comida o el consumo de alimentos descompuestos. Tras dos meses de internación forzosa, logró escapar. “No, no denuncié nada porque la responsable era mi mamá. Me dijo que lo único que quería era que yo cambiara y no que pasara por todo eso”, dice la joven.


Las autoridades reconocen que es un problema de amplio alcance que incluso involucra a funcionarios del Estado, como el reciente caso de una funcionaria del Ministerio de Salud denunciada penalmente tras descubrirse que era dueña de una clínica clandestina que ofrecía terapias contra la homosexualidad.


“Estos no son casos aislados, estamos hablando aquí de una mafia, de una red que opera a nivel nacional en cada una de las provincias, en las que se están violentando los derechos humanos”, señaló la ministra de Salud, Carina Vance.


En esas clínicas clandestinas, que por mucho tiempo fueron toleradas socialmente y que recién son blanco de persecución de las autoridades, murieron dos personas el año pasado.


Además, “tenemos denuncias de agresiones físicas, del uso de agua helada con personas internadas, medicamentos para doparlas (...). Tenemos el caso de mujeres lesbianas que han denunciado lo que en esas clínicas llaman la terapia sexual, que consiste en violación por parte de un hombre”, señala la ministra de Salud.




15 Centros ilegales se clausuraron por violar DD.HH.


En Ecuador, un país con 15,8 millones de habitantes, operan unos 200 centros de rehabilitación de las drogas y el alcohol, de ellos, solo 120 cuentan con licencia, el resto son ilegales, según el Ministerio.


Desde marzo de 2012 han sido clausurados 18 centros de rehabilitación de adicciones.


FUENTE: http://unvrso.ec/000C882

EL TIRE Y JALA DE LAS ORGANIZACIONES GLBT o LGBT o TLGB o GLBTTT en ECUADOR




Las dudas sobre unasupuesta  reunión "histórica"
Si en verdad Santiago y Fernando no fueron por otros compromisos y no porque los vetaron, han cometido un error: hubiera sido clave que vayan, y que expliquen al mandatario por qué en los otros países de la región -como el Uruguay del sabio y manso presidente José Mujica- se ha implementado el matrimonio igualitario en lugar de la unión civil.

El anuncio, desbordante de entusiasmo, lo hizo una organización fundamentalmente de transexuales o, más propiamente travestis, de Guayaquil que se ha autodenominado la vocera del inexistente movimento gay ecuatoriano.

Su principal activista, Diane Rodríguez, -ese mismo personaje al que el difunto movimiento Ruptura candidatizó sin esperanzas para dárselas de incluyente y tolerante- tras siete meses de haber pedido la audiencia, sería recibido el 13 de diciembre por el presidente Rafael Correa en el Palacio de la Gobernación del Guayas, para tratar la agenda del activismo de siglas.

Según relató en el boletín que envió a los medios, la invitación era sólo para ella, pero alcanzó a llevar una delegación de varias personas entre las que no estuvieron ni Santiago Vinces ni Fernando Saltos, los dos chicos que se quieren casar civilmente en esa ciudad.

Las versiones de este encuentro varían según quién las cuente: para Diane y su amigos/as están haciendo historia, pues el Gobierno los reconoce como los auténticos representantes de los sufridos gais del Ecuador. Según Santiago Vinces, uno de los dos integrantes de una pareja gay que intentó casarse en el Registro Civil de Guayaquil, fueron invitados a la reunión pero "no pudimos asistir por compromisos ya establecidos, estamos muy contentos con los resultados".

Para el presidente Correa, tal como acaba de comentar en la sabatina del 14 de diciembre, ha sido una reunión más, en la que hasta le han dado una placa por la "hazaña histórica". Esperemos que la expongan entre las piezas curiosas del "museo" de regalos del Palacio de Gobierno.
Pero hay que señalar algunas dudas en torno de esta "gesta":

En primer lugar, el trabalenguas de siglas que son la bandera de ciertos activistas de las minorías sexuales varía según de quién es el grupo. Si son travestis, ponen primero la T. Si son lesbianas, exigen que se escriba primero la L (¿las damas primero?). Si son gais a secas, pues primero la G.
Este trabalenguas impronunciable confundió al Presidente, quien en la sabatina no sabía cual letra del colorido acrónimo pronunciar primero.

Hay cientos, sin exagerar, de confesiones cristianas. En Estados Unidos, en cada pueblo hay un predicador protestante con su propia interpretación de la Biblia. El credo mormón es, técnicamente, una forma de cristianismo. ¿Porque todos leen la Biblia -y en esa medida son cristianos- tiene un mormón la misma agenda y las mismas creencias que un católico ultramontano? Claramente no.
Lo mismo ocurre con la diversidad sexual: ni la agenda, ni los intereses de un gay masculino, universitario o profesional, de clase media de Quito o Guayaquil, que farrea un viernes por la noche en alguna de las dos o tres discotecas gais que hay en ambas ciudades, y que son la mayor parte de la población de homosexuales del Ecuador, es de lejos la misma de un travesti de algún pueblo del interior de la Costa, ni la de algún minúsculo grupo de lesbianas obsesionadas con combatir el machismo con las mismas violencias legales que sufrieron las mujeres en su momento y cuyo gran aporte a la legislación nacional fue poner en la Constitución "la presidenta o presidente de la República".

Por ello, el trabalenguas de las siglas es un falacia. Como es una falacia que un grupo de travestis, por muy marginado y golpeado que esté, se autoproclame el interlocutor político de un movimiento gay que en el Ecuador está en pañales. Más aún si se considera que los travestis son una ínfima minoría en el total de los gais ecuatorianos.

Pruebas al canto: vaya a la marcha del Orgullo Gay en Quito y va a ver que como el 80% de los asistentes son hombres jóvenes, de aspecto masculino, al que se suman un muy pequeño contingente de lesbianas y otro todavía más pequeño de travestis.

Semejante vocería sólo perpetúa el estereotipo del homosexual afeminado, entaconado, cuyo discurso siempre pasa por temas policiales -se entiende, esa es la principal preocupación de ese colectivo- y casi nada por un proceso político.

El Presidente reiteró en la última sabatina que sigue en contra del matrimonio igualitario. Por eso, expresó su satisfacción de haberse reunido con un grupo de travestis al cual, afirmó, el tema no le importa demasiado.

Ellos le recordaron sus habituales preocupaciones: que por los tacones les descrimiman y no les dejan poner en la cédula sus nombres de mujer.

Aclaro que les acompaño en su lucha por llamarse María, Paula o Luisa, pero quienes quieren hacer de eso el tema central de sus vidas son muy pocos con relación al total de los homosexuales ecuatorianos.

La reunión "histórica" recuerda a las maniobras de siempre -que han sido muy efectivas por lo demás- para dividir a los movimientos sociales. Así como Lucio Gutiérrez creó su propio movimiento indígena para debilitar a la Conaie y este Gobierno tiene sus simpatizantes entre las comunidades indígenas amazónicas, el grupo de travestis de Diane Rodríguez, que, casualmente, no está interesado centralmente en la lucha política por el matrimonio igualitario que abanderan otros grupos, es recibido en la audiencia "histórica" mientras que el grupo que lucha por el matrimonio igualitario es cuestionado en redes sociales por algunos empleados del Estado y recibe los portazos del Registro Civil, institución laica de la patria alfarista tan cumplidora de la Constitución y las leyes de este país cristiano.

Algo de esto parece entrever Pamela Troya, quien condescendiente con el logro "histórico", escribió, sin embargo, en twitter: "no sólo queremos fotos con bandera LGBTI (la L primero, faltaba más) sino leyes y políticas públicas q nos amparen y den #igualdad".

¿Y qué dice el Presidente sobre el tema? Pues lo que dijo desde la primera vuelta electoral que ganó y mantiene con su habitual consecuencia: que con las bellas parrafadas de nuestra Constitución contra la discriminación y la unión civil basta y sobra. Pero admite que hay funcionarios, en el IESS, en las empresas privadas, en los colegios y universidades, en las notarías encargadas de hacer el papelito aquel, en muchos ámbitos, que sueltan una sonora carcajada cuando dos hombres tomados de la mano van a pedir que les reconozcan la generosa concesión del premio consuelo que los "garantistas" de Montecristi les dieron a los gais ecuatorianos en lugar del matrimonio y la adopción.

Ofreció ayudar en eso. Y yo me pregunto: ¿ayuda que se reúna con un grupo de personas que son una minoría sin ninguna representatividad en el colectivo homosexual ecuatoriano? ¿Ayuda que conceda el nivel de interlocutores políticos a personas cuya conducta sólo perpetúa los estereotipos homofóbicos de nuestro país tropical? ¿A algún oficial gay de las Fuerzas Armadas le ayuda a salir del clóset con el papelito notarizado o no le dejarán ascender, puesto que para ascender en las Fuerzas Armadas, por ejemplo, hay que ser casado con mujer?

Si en verdad Santiago y Fernando no fueron por otros compromisos y no porque los vetaron, han cometido un error: hubiera sido clave que vayan, y que expliquen al mandatario por qué en los otros países de la región -como el Uruguay del sabio y manso presidente José Mujica- se ha implementado el matrimonio igualitario en lugar de la unión civil.

Otra curiosidad sobre la gesta histórica de Diane y sus amigos de Guayaquil: la reunión ocurre justo en la semana en que el alcalde Jaime Nebot pronuncia unas impresentables declaraciones homofóbicas contra alguien -a quien no mencionó directamente- en la Prefectura del Guayas, en el marco de una gresca callejera al pie de su Palacio Municipal y de la campaña electoral.
¿Será casualidad que la audiencia, pedida en mayo por Diane y sus amigos, se la dan justo la semana que van a criticar a Nebot su arcaica homofobia? Ya estamos grandecitos para creer que sí.

FERMIN VACA
fermin.vaca@planv.com.ec


Fuente: http://www.planv.com.ec/ideas/ideas/dudas-sobre-una-reunion-historica

EN ECUADOR POCO A POCO SE VA VISIBILIZANDO LA HOMOSEXUALIDAD



Ecuador visibiliza poco a poco la homosexualidad mientras lucha contra la homofobia en una sociedad considerada aún conservadora y que busca lograr la igualdad de derechos dentro de la diversidad.

Análisis y debates sobre la diversidad de género se han incrementado en Ecuador en los últimos años, en especial con la Constitución de 2008 en la que se reconoció a la "familia en sus diversos tipos" y "la unión estable y monogámica entre dos personas libres de vínculo matrimonial que formen un hogar de hecho".

En la misma Carta Magna se aclara que el matrimonio es la unión entre hombre y mujer y se especifica que la adopción corresponderá sólo a parejas de distinto sexo.

El tema de la discriminación se activó en la campaña electoral para la presidencia, en la que el Tribunal Contencioso Electoral sancionó a Nelson Zavala por haber emitido varias opiniones consideradas intolerantes y homofóbicas durante su proselitismo en busca del sillón presidencial.

Temas relativos a la homosexualidad se han mediatizado y ello ha provocado que se discuta el asunto en universidades, hogares y se manifieste en la población en general.
"Eso ayuda a que se visibilice el tema porque no hay peor cosa que la que no se conoce y uno teme lo que no conoce",  aunque "sí hay todavía homofobia, sobre todo, de los sectores más tradicionalistas" y sobre todo en los mismos homosexuales.

Una mujer lesbiana  dijo que su madre  le prefiere "muerta antes que lesbiana" al descubrir hace dos días su orientación sexual, a la que consideró "enferma y una aberración".

En temas de lucha contra la homofobia, Ecuador no está "en la edad de piedra" pero "tampoco está muy avanzado".

Mientras que el Colectivo 14 millones aduce "Defendemos la ecología humana, que significa que de la unión de un hombre y una mujer nacen unos niños y que es ahí donde se puede regenerar la sociedad", asegurar el respeto y  "la dignidad de toda persona" y que su causa "no es una lucha contra nadie".

"Pensamos que ellos (homosexuales) deben también valorar el aporte del matrimonio heterosexual para la sociedad", añadió Salazar, representante de "14 millones" quien al ser consultada sobre la homofobia en Ecuador, señaló que la sociedad ecuatoriana "valora a la familia".


FUENTE: http://www.elcomercio.ec/sociedad/homosexualidad-homofobia-Ecuador-derechos-discriminacion_0_920908083.html