jueves, 29 de mayo de 2014

ORACIÓN Y ENCIERRO PARA "CURAR" A GAYS


En el país hay centros que ofrecen “quitar” la homosexualidad con métodos extremos e ilegales.

Desde encierros forzados, golpes, burlas e insultos hasta electricidad, fármacos, inyección de hormonas y manoseos. Estos métodos emplean algunas de las llamadas clínicas o centros de rehabilitación para, sin fundamentos científicos ni legales, intentar “curar” la homosexualidad por petición de los familiares de los internados. Hay también sitios donde basan el método en la oración.

En Ecuador funcionan 140 de estos lugares, pero solo 80 tienen permisos para atender a personas con problemas de drogadicción y alcoholismo. Ninguno para intentar “quitar” la homosexualidad.
La misma Dirección de Salud del Guayas advierte que no hay autorización para que funcionen centros que “corrijan estas conductas sexuales”.

Grupos GLBT (Gay, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales) han atendido a personas que han sido internadas en estos centros y aseguran que la mayoría no denuncia por temor a sus padres o amenazas.


Ya quisieran algunas la figura de Chiqui. [FOTO] De facciones finas y cuerpo delicado, reúne
a cabalidad  las características que muchas imaginan como el prototipo de mujer ideal. Y muchos también, claro, porque admiradores no le han faltado. Pero basta con leer su cédula de identidad para advertir que, por más que hoy la llamen Chiqui por las calles, las leyes la reconocen como Pedro Luis Nieto Castro.

Asegura que desde los 6 años se definió como niña ¬hoy tiene 22¬ y lo que para ella debía ser una infancia llena de juegos y muñecas, se convirtió en una etapa de reproches y castigos. Pero todavía faltaba lo peor.

“Mi papá pagó $ 1.000 para que me encerraran en una clínica porque quería que cambie. Prácticamente me secuestraron cuatro hombres en la calle. Tenía mi cabello largo y, como ya me había ‘hormonizado’, me crecieron los senos. Me raparon. A mí y a tres homosexuales. Nos encerraban en cuartos de menos de un metro de ancho. Tan pequeños que debíamos estar de pie, a oscuras y con moscas”.

Aunque se dice sana ¬“no fumo, no tomo, no me drogo”¬, su familia la recluyó en el centro Paraíso de Dios (km 8 de la vía Durán-Tambo), liderado por Jorge Flor, a quien los internos ¬algunos con años de reclusión y, en su mayoría, con problemas de alcoholismo y drogadicción¬ llaman “mi pastor”. Dice que tiene otra “sucursal” en Milagro.

“Al intentar escapar, me pegaron hasta romperme la nariz. Preguntaban si era hombre o mujer, nos bajaban el pantalón, nos tiraban agua entre las piernas y nos ponían cables pelados para pasarnos electricidad”.

Flor la desmiente y niega que atienda a homosexuales. “Mire, son todos hombres”, asegura en medio de una especie de canchón que hace las veces de templo, mientras cuarenta personas escuchan “la palabra de Dios”.

Casos como este no tienen estadísticas oficiales, pero se repiten por decenas en el país con la intención de “curar” la homosexualidad, aunque sin fundamentos científicos ni legales.

En Ecuador funcionan 140 clínicas o centros de rehabilitación, pero solo 80 tienen permisos para atender a drogadictos y alcohólicos.
Ninguno para intentar “curar” la homosexualidad. La razón es sencilla: no es considerada una enfermedad. La Asociación Americana de Psiquiatría la eliminó de su lista de patologías en 1973 y Ecuador la despenalizó hace diez años.

“No existe autorización para que funcionen clínicas que corrijan estas conductas sexuales porque no es una enfermedad, sino una elección. Es un engaño, una viveza criolla, eso implica que los profesionales no son serios”, comenta Patricia Castro, coordinadora de Vigilancia Sanitaria de la Dirección de Salud del Guayas e integrante de la comisión encargada de regular a este tipo de establecimientos.

La mayoría de afectados no denuncia por temor a sus padres o amenazas. “Han tenido que mentir (decir que ya no son homosexuales) para poder salir de ese martirio”. De hecho, ni en la Defensoría del Pueblo ni en los juzgados hay denuncias por este tema.

Estos centros también utilizan fármacos en sus “tratamientos”. “Me aplicaron hormonas que me cambiaban la voz. Nos ponían videos de hombres y, si acaso teníamos una erección, nos pegaban. Nos levantábamos a las 05:30 y, si no habíamos cometido alguna infracción, nos daban desayuno. Nos aplicaron descargas eléctricas en las partes íntimas y en las manos”.

El relato de Jorge ¬Jorge, a secas¬ hace referencia a un centro que, hasta hace dos años, operaba cerca de la Caja del Seguro, en Guayaquil. Hoy tiene una pareja estable de su mismo sexo e integra un grupo GLBT. Comenta que el centro era dirigido por hombres que se identificaban como “pastores” y, según recuerda, tocaban a los “pacientes” para verificar si, al no tener erección, ya estaban “curados”.

Otros, en cambio, se han internado voluntariamente. Es el caso de una lesbiana de 20 años que aceptó recluirse para “no hacer sufrir más” a su familia. Acudió junto con su madre a lo que ella llama Hogar de Jóvenes (Tulcán 1105 y Aguirre), dirigido por la doctora Eugenia Macías.

“Aunque nunca intenté escapar, me hacían tomar tres pastillas que me hacían dormir todo el día, aunque compañeros me contaban que sí estaba despierta, pero no recuerdo casi nada. Al quinto día desperté en una clínica en La Libertad. No sé cómo me llevaron. Allí, a los que se portaban mal los encerraban en un cuarto sin colchón. Mi mamá me mandaba maquillaje y vestidos. Cobraban $ 200 al mes”.

Al ser consultada, Macías dice que en su clínica solo trata a personas con problemas mentales, aunque eventualmente ha hospedado unos días a pacientes de su fallecido esposo. “Él tenía una clínica en La Libertad para drogadictos, pero cerró cuando murió en febrero. A la final ha de haber sido (que estuvo aquí) para luego llevarla allá”, admite.

Hay lugares con métodos más tradicionales, donde atienden médicos y psicólogos. Nelson Quintero dirige un centro evangélico, en Samborondón Plaza, que brinda atención a personas que desean salir de la homosexualidad. “No se ofrece curación, sino sanación. La ayuda debe ser espiritual y profesional, pero no se debe encerrarlos”.

Estos sitios se presentan, mayoritariamente, como evangélicos, aunque los católicos también organizan cruzadas. Una de las más grandes del mundo es Courage (coraje) y, según su página web, tiene extensiones en México, Costa Rica y Ecuador.

El presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), Antonio Arregui, asegura no conocer a esta congregación, aunque dice que en Guayaquil se organiza un “grupo de ayuda”, liderado por un cura.

Justamente esta semana el asambleísta y pastor evangélico Balerio Estacio (PAIS) habló de las clínicas de rehabilitación en el pleno. Para él, el Estado, vía decreto o Asamblea, debe financiar centros manejados por iglesias. “Son demonios que entran al cuerpo. El ser natural no lo comprende, así sea psicólogo. No se puede hacer nada si no es desde el espíritu de Dios”, defiende sin profundizar porque “quien no cree, no entiende”.

‘Curados’, aunque todavía sin pareja




Una fotografía de hace 23 años, vestido de mujer, maquillado y con el pelo largo, muestra el pasado homosexual de Luis, de 45 años, actualmente convertido en pastor evangélico, esposo y padre de dos hijos. “El 20 de enero del 2000 conocí a Dios. Él me empezó a mostrar cómo me veía frente al espejo”, dice.

El testimonio de Luis es uno de los que recoge la Iglesia evangélica para afirmar que un homosexual puede llevar una vida heterosexual, pero también para difundir su centro Camino de Salida, parte de una red latinoamericana que proclama la “cura” del homosexualismo.

Funciona en el edificio Fórum, de Guayaquil. La matriz queda en Quito.
La dirigen pastores y sicólogos que citan a los homosexuales una o dos veces por semana para terapias ($ 5 por sesión), hablan de la Biblia y las causas de su “desviación”. “El fin no es el matrimonio, sino que entiendan su género y vivan como varones”, explica la psicóloga Verónica Izaguirre.

Sin embargo, hay quienes cuestionan sus métodos. Una mujer cuenta que le dijeron que, para que su hermana salga del lesbianismo, podían presentarle a un hombre que tiene problemas de adicción sexual.

Nelson Ballesteros [FOTO], pastor de 50 años, también es consejero y –dice– “un homosexual rehabilitado. Fue duro comportarme como varón, ya había tomado la personalidad de una mujer”. Las hormonas le dieron senos, formas y voz femeninas.

Hace 26 años comenzó a acercarse a Dios, pero ha enfrentado “recaídas”. Desde el 2001 asegura que no ha tenido relaciones con hombres. Tampoco con mujeres. “Me ha faltado decisión, pero no rechazo a las mujeres”. En este centro hay hombres que se dicen rehabilitados, pero sin pareja.

En Huaquillas (El Oro) funciona el “internado” Nueva Vida (Tiwintza y García Moreno), donde homosexuales deben cumplir un encierro total por un año. “Ahorita tengo a dos jóvenes, uno de 15 años y otro de 21.

Tienen su pabellón separado de los drogadictos”, admite Timoteo Zárate, quien se presenta como un “pastor” que pudo superar la homosexualidad.

18/5/2008-Diario El Universo (Ecuador)
Autor: María Alejandra Torres y Marjorie Ortiz

LAS LESBIANAS EN ECUADOR SON ATROPELLADAS DESDE SU ENTORNO FAMILIAR



Tres hombres la sacaron de la casa en pijama, esposada y la golpearon. Un sábado por la mañana hace 3 años, timbraron a su puerta.
“Los tres eran altos y gruesos”, dice Claudia (nombre protegido). A la fuerza la llevaron luego de golpearla con un palo en la cabeza y en la espalda. Los hombres la introdujeron dentro de un vehículo con los ojos vendados.
Después de varias horas llegaron a un bosque tropical. Le sacaron la venda y el panorama fue “aterrador” para la joven de 29 años. En unas palmeras estaban personas sujetadas con esposas, les ponían corriente eléctrica y les lanzaban agua fría. Eran homosexuales.
Claudia relata que unas semanas antes de aquel día les reveló a sus padres que era lesbiana. “En un afán por ‘componerme’ mi padre pagó a un supuesto centro de rehabilitación para homosexuales para que me internaran”.
En un bar gay de Quito, Claudia se divierte con sus amigas lesbianas. Con la cabeza baja narra del tema, y a pesar de que aún siente dolor quiere contarlo, “así de pronto evito que alguien más pase por eso”, dice con angustia.
Un estudio de la Organización Ecuatoriana de Mujeres Lesbianas (OEML) indica que el 46,8% de las mujeres encuestadas (47) ha sido víctima de manifestaciones de lesbofobia.
De ese porcentaje, el 29,8% ha percibido el rechazo con frecuencia. “Este tipo de casos no solo se dan en las familias, se viven en las calles, mientras una camina, ya sea por cómo se viste, por cómo actúa o por expresar su afecto hacia otra mujer en público”, manifiesta Sandra Álvarez, presidenta de ese organismo.
La OEML, uno de los mayores grupos de activistas lesbianas en Ecuador, tiene cerca de 350 miembros en Quito. Pero hasta para formar esa fundación, sus dirigentes dicen haber pasado por atropellos debido a su orientación sexual. Álvarez cuenta que al principio esta era una entidad solo de mujeres, que defendía los derechos del género. Sin embargo, sus compañeras decidieron relegarla de su cargo de directora por ser lesbiana. “Se enteraron que tenía una relación con una de las trabajadoras y dijeron que no podían tener a un ‘hombre’ al frente de la organización”.
Pero esa no fue la primera vez que Sandra fue discriminada por ser gay. La expulsaron del colegio cuando tenía 15 años por la misma razón. “Estudiaba en un plantel de monjas y antes de que me diera cuenta ellas ya sabían que era lesbiana. Dijeron que era mala influencia para las alumnas”.
En el libro ‘Mujeres Lesbianas en Quito’ se indican cuatro principales razones para que se produzca la lesbofobia. De 200 mujeres, el 90% respondió que se debe a influencia religiosa y a mitos.
“No es fácil para las mujeres que vienen aquí (la Fundación) afrontar su situación ante sus familias, amigos, compañeros de trabajo. La discriminación es evidente cuando se revela la orientación sexual, piensan que somos como hombres, nos aíslan las mujeres y los hombres nos insultan”.
Casos de atropellos o abusos contra lesbianas tampoco se registran en la Policía y en la Fiscalía, solo lo hacen las fundaciones.
Claudia se abre paso en la discoteca gay entre hombres, se sienta en su mesa y dice: “este es el único lugar donde no recibo ofensas por ser lesbiana. Aquí los hombres no me miran mal y las mujeres no me desprecian. En la mayor parte de lugares sí lo hacen”.
Toma un poco del margarita que sostiene con la mano izquierda. Al observar el vaso, ella recuerda los insultos que le decían los guardias de la clínica donde permaneció dos años. “Si esta ha sido ‘chueca en todo’, aquí te vamos a componer, te vamos a hacer alguien porque no eres nadie”.
La torturaban, le rompían sillas en la espalda, no le daban de comer en días y la bañaban en agua fría. La madre de un amigo que fue a visitarla le contó a su madre los maltratos que recibía y la sacaron del lugar. El 86% de las mujeres de la Fundación argumenta que en el barrio y en el núcleo familiar es en donde más han reportado casos de discriminación por su orientación sexual.
“Las heridas y resentimientos que causa el rechazo por la homosexualidad se quedan marcadas en una persona”, relata Patricia Montenegro, psicóloga que ha realizado terapias para los GLBT que han sido discriminados.
Para ella es importante que ellos expresen su identidad y con eso se sientan libres. “La mayoría se libera de la presión social cuando su familia lo sabe y más cuando los apoya”.
Después de salir de la clínica, Claudia ingresó a una terapia psicológica. “Me fue muy difícil perdonar a mis padres por todo lo que me hicieron pasar. Ahora me siento libre, pero aún con indignación por la superficialidad con la que se toman estos delitos y abusos contra los Derechos Humanos. No hay cifras (sobre casos de discriminación o abusos contra homosexuales o lesbianas), la ley no existe para nosotros”.
En la Policía y la Fiscalía, no existe un registro de casos de violencia contra los GLBT. En la Ley se tipifican como delitos de odio. Las ONG que tratan esos casos indican que dos denuncias de odio y violencia se receptan al mes.


Realizado por: Pamela Parra

miércoles, 28 de mayo de 2014

ESTEREOTIPOS GAYS EN LA TELEVISIÓN ECUATORIANA



¡Estoy harto! no puedo soportar más el hecho de que cada vez que veo una publicidad de su programa “Vivos” haya un homosexual siendo el centro de las burlas y el oprobio de quienes lo rodean, por ello me veo obligado a escribirles.

Empezare por decir que la imagen que su programa presenta a los ecuatorianos sobre el hombre homosexual lo estereotipa como afeminado, misógino, promiscuo, “fácil” y demás características consideradas negativas en nuestra sociedad, por ello creo necesario aclararles lo siguiente:
Primero, un estereotipo es una visión reducida de la realidad que no deja espacio para la diversidad existente en la vida real.

Segundo, ser afeminado no tiene nada de malo, es una forma más de ser que no tiene porque ser objeto de burla al romper con la imposición de virilidad que una sociedad machista ha inculcado en los hombres, entre otros males que esa “lógica” retrógrada ha esparcido en la sociedad como la sumisión de las mujeres y la limitación de derechos civiles a determinados grupos.

Tercero, no se puede negar que muchos hombres gay tienen las características con que los representan en su programa, pero esta forma de ser más conocida como “loca afeminada” no abarca la compleja realidad homosexual que es infinita en los tipos de hombres gay que existen, ustedes lo limitan a un estereotipo, lo que podría no estar mal, lo realmente reprochable es que ese gay siempre sea el centro de burla, tenga características negativas y sea maltratado por quienes lo rodean sin que esto sea visto como negativo si no como algo “normal”, porque tratar mal al gay “está bien” en nuestra sociedad, pero no es así, no debe ser así.

Cuarto, la influencia que los medios de comunicación, en este caso la televisión, tiene en su público (sobre todo en los más jóvenes) es un tema de debate, pero ustedes que trabaja tantos años en el medio deben saberlo o haber leído algo al respecto, por ello debo decirles que en su programa se refuerza el estereotipo de “loca afeminada” dejando por fuera la variopinta forma de ser un hombre gay, pero lo que es peor, es que en su programa se alienta y refuerza, al mostrar como normal, ese maltrato que en la vida real sufren miles de chicos GLBTI, que asediados con sobrenombres y burlas que ven en los “programas de humor”, en ocasiones no ven otra salida que el suicidio. No digo que sea únicamente su culpa, varios factores inciden en ello, pero a eso están contribuyendo quizás sin imaginarlo. Investiguen sobre los suicidios en adolescentes gay debido al bullying o acoso escolar del que son víctimas, las cifras los estremecerán.

Quinto, en otro caso, si el personaje gay que ustedes muestran no responde a las características de “loca afeminada” tiene otras igual de nefastas, puede ser un hombre viril, pero siempre avergonzado de su identidad sexual y escondiéndola cuando los otros ven en él “manifestaciones” de su homosexualidad. Quienes lo rodean siempre lo rechazan y se burlan cuando se “muestra” gay, pero lo “toleran” cuando no evidencia su sexualidad. Pregunto: ¿Por qué la homosexualidad debe esconderse? Con eso se refuerza la idea de lo reprobable que es ser homosexual, se imaginan qué puede pensar un adolescente cuya identidad sexual aún no esté afianzada al ver esta clase de “humor” proveniente de sus programas.

Sexto, capítulo aparte merece la exclusión de las lesbianas en su programa y la televisión en general, la de ellas es una realidad desconocida aún más por la sociedad ecuatoriana, hasta para burlarse de ellas las ignoran, quizás eso es bueno, no sé. Lo que sé es que esa lógica responde a una visión machista que hace invisible o relega a segundo plano la sexualidad femenina, pero ese es otro tema.

Séptimo, los estereotipos con características negativas que sus programas presentan no son sólo de los GLBTI, también lo hacen con las mujeres, los negros, los indígenas y otros grupos históricamente discriminados. En el caso de la mujer puede ser sólo santa o puta, y así las presentan recalcando que son “objeto de deseo sexual” del hombre, que es visto como un depredador sexual desde la “lógica” de su programa.

Después de lo dicho, no puedo evitar preguntarme ¿Cuál es su afán al denostar tanto a la comunidad GLBTI? ¿Su creatividad no da para brindar al público un programa de mayor calidad? ¿Por qué no mostrar un gay que no sienta vergüenza si no orgullo de serlo? ¿Por qué no mostrar un gay que no sea vejado si no tratado como igual?

Sí, los buenos modelos no son graciosos, pero un estereotipo usado inteligentemente puede dar buenos resultados. En el país hay jóvenes realizadores de “sketch” cómicos cuyo humor inteligente aborda el tema homosexual pero, a diferencia de lo que ustedes hacen, no lo relaciona con características negativas, ni hace que sea motivo de burla o rechazo, lo tratan como debiera hacerlo toda la sociedad: como otra característica humana que podemos no compartir, pero debemos respetar, podrían aprender de ellos, esto se lo he dicho ya a David Reinoso, en dos ocasiones a través de Twitter, pero dado que nunca respondió a esos mensajes decidí escribir esta carta.

Por otra parte, debo reconocer que muchos de sus “sketch” son muy críticos y evidencian ese humor inteligente que escasea al momento de tratar el tema gay en sus programas. Por ejemplo, cuando representaban a los jugadores de la selección de fútbol del país junto a compatriotas, a veces en esos segmentos también aparecían sesgos machistas y homofóbicos, pero obviándolos el resto del sketch era bueno.

Si me dirijo a ustedes no es porque sean el único programa que hace esto, todos los “programas de humor” caen en lo que critico en mayor o menor grado, pero el suyo es un programa que lleva años haciendo lo mismo y que quizás lo sigan haciendo por muchos años más, ante esto no puedo quedarme callado.

En el caso de los actores de su programa nadie en el país puede negar su talento para el transformismo y la parodia de personajes, por ello quizás la extensa duración de su programa y su aceptación por el público, es por esto y por la influencia que ustedes puedan o no tener en los televidentes que los invito a mostrar su creatividad y talento con un mejor programa, uno que no denosté, que no discrimine, que no estereotipe con énfasis en cosas negativas, que no fomente el odio y el maltrato al "diferente". Yo considero que lo pueden hacer, en sus manos está demostrarle al país en qué creen y de qué cambios quieren ser parte. No dejen que su éxito siga cimentado en la vejación de seres humanos, este llamado es extensivo a todos quienes hacen “humor” y caen en lo que he criticado.

Recuerden, lo que se debe censurar y reprobar no es la homosexualidad de alguien si no la actitud homofóbica de quienes le rodean, eso sí causa daños a la sociedad, la homosexualidad no.

Con respeto

Genaro Cárdenas

VIVENCIAS DEL VIH SIDA EN ECUADOR



En 1984 cursando el 3er año de la carrera de Medicina, inquietos por la investigación en las artes de las Ciencias Medicas, aceptábamos toda propuesta que sobre Actos Médicos salieran, privilegiando el quehacer como estudiantes que no poseíamos la Globalización informática, son los días cuándo un amigo trabajador de Instituto de Ciencias Forenses actual Médico Dr. Miguel Salamea nos invita a presenciar una autopsia de un paciente fallecido a mí y al actual Dr. Alberto Landivar Sánchez, no usamos prendas de protecciones especiales apenas guantes de manejo y nuestros mandiles, claro está que Salamea estaba usando los atuendos necesarios, no sabíamos la causa de la muerte, pero a la semana siguiente daríamos cuenta y con alta preocupación que el fallecido era el primer paciente de VIH/SIDA.

Haciendo el Internado y la Residencia de Especialidad en las rotaciones básicas de Medicina Interna, ya por los años de 1989 y los primeros años de la década del 90, nos hacían entrar a examinar a los pacientes vestidos de trajes verdes tapados desde los pies hasta la cabeza, desde la puerta escuchábamos la voz de nuestros superiores decirnos, tócalo aquí o allá, auscúltalo, nunca supe contestarme mi reflexión si era para proteger al paciente o a los obligados cayapas que no tenían otra opción que entrar o entrar siempre fue un debate aquello.

Al terminar la especialidad y por la vocación de la Medicina Critica decidí ir voluntariamente a prestar servicios al Hospital de Infectología José Daniel Rodríguez Maridueña, lo digo porque entonces a los castigados del MSP en Guayas, que tuvieron problemas con autoridades de turno los enviaban a esta Unidad para cumplir condena como castigo en el destierro de los reinos de los mandamás de turno, amigos y amigas me decían a que vas allá, yo contestaba abrir una Terapia Intensiva, costó mucho pero lo hicimos con esfuerzo de todos Médicos, Enfermeras, Auxiliares, Trabajadores y Directivos.

Para los siguientes años ocurrió lo que no debió ocurrir Falleció a quien conocí en el contrapunto, pero nos unió el anhelo de cambio, al final un gran Amigo y Colega Freddy Cobos quien era el Jefe de la Sala de la cuál tuve que asumir dejando de lado mis propios anhelos la Medicina Critica, en nuestras salas se depositaban los cuerpos de seres humanos maltrechos, incomprendidos, estigmatizados, señalados por una sociedad que hasta ahora entiende lo que rechaza, tal vez es lo sé auto proyecta, ocultar las pasiones no descubiertas siempre en forma hipócrita, para entonces quedaba curar sus dolencias verlos salir y luego regresar, al no tener que brindarles solo contabilizábamos sus muertes, el crecimiento se denotaba exponencial y geométrico, eran los tiempos cuando se atendían 20 hombres por cada mujer contagiada, en su mayor Hombres que tienen sexo con hombres.

La epidemia giro sobro los bisexuales tomo luego a los heterosexuales, siendo las mujeres ahora la de mayor vulnerabilidad. Las primeras reuniones se daban entre Médicos, Microbiólogos, Trabajadoras Sociales, Enfermeras, PVVS, Funcionarios, y Facilitadores, el objetivo fue generar el Plan Nacional y las estrategias Contra el VIH/SIDA muchos encuentros con la primeras ONG, corrían los años de 1998 y algunos Diputados se interesaban por una Ley especial entre ellos la Sra. Anunciata Valdez, se pusieron ideas, reuniones van reuniones vienen, los valientes PVVS dieron la cara para tener su primer marco jurídico, en esas luchas hubo plantones y hasta desangramientos frente a Carondelet, nada ha sido gratuito, todo ha costado, en esta Epidemia costo el sacrificio de muchas vidas que se perdieron por la indolencia de muchos Funcionarios y Gobiernos.

Honremos esas vidas de valientes les digo a mis pacientes con la adherencia a los ARV. Proyecciones de cuantos pacientes existirían hacia el 2006, se decía que en Guayas si no se hacía nada llegaríamos a uno por cada 10 familias, también hubo desesperación pues a pesar de la Ley no existía todavía Presupuestos y algunos a consentimiento tomaron ARV expirados donados desde los EE.UU. de ellos más de 20 sobrevivientes, los sacrificios jamás reconocidos de aquellos personajes que conformaron los equipos multidisciplinarios e interdisciplinarios para la atención Integral, algo hubo de hacer camino al andar, muchos nos preparamos, investigamos, adquirimos experiencia, encontramos métodos diagnósticos, formulas escalas y razonamientos de adherencia ese es un legado.

En el 2003 ya Guayas y Pichincha encabezaban las estadísticas, seguían Manabí, el Oro, Esmeraldas, Los Ríos, la Epidemia se Concentro en Guayas hasta llegar al 62% de todos los Casos por eso creímos firmemente en la descentralización y desconcentración del PNS para que en Guayas se administre este servicio con dinámicas propias sin dependencia del extremado centralismo actual, la lógica gerencial es tener los recursos donde existe el mayor número de problemas, esto jamás aceptado por cierta burocracia centralista, los subregistros siguen siendo altos, en nuestra gestión pudimos conseguir dinero para Universalizar los tratamientos, honrando la palabra Universalizamos los ARV, vimos de forma inmediata la reducción de muertos y de PVVS en fase SIDA, en nuestro Ministerio, provocamos estrategias de abaratamiento de fármacos pues los precios de los cocteles eran prohibitivos encima de los $ 600 por persona mes, el Jefe de ese entonces el Dr. Washington Alemán pudo conseguir la primera reducción de costos, por otro lado trabajábamos con la Industria Nacional en fabricación de fármacos como fue ACROMAX, no se le autorizo, el peso de las patentes triunfo, a pesar de los acuerdos de DOHA en la OMC.

Propuestas de Prevención se dieron para los Colegios y Escuelas amigables de la ex Ministra Rosa María Torres, los Inicio del Plan Nacional de la Sexualidad y el Amor PLANESA, la estrategia ABC, la dispensación de Preservativos, los acuerdos sobre estos me costó una Interpelación a la que la denomine la Interpelación de la ignorancia y fanatismo religioso impulsada por Pascual del Cioppo ex Diputado, ahora las dispensación se la ha hecho, hubo momentos de apoyo de la Iglesia quienes desde el pulpito iniciaron una campaña, que no duro mucho.

Pero el reconocimiento del riesgo, la información reducida no ha cambiado las prácticas, y es que se ha globalizado la sexualidad por el Internet o por una Sociedad mucho más consumista, dentro de esos consumos esta la Sexualidad, factor importante es la pobreza y su círculo vicioso que contraponen todo plan a conformar, disminuyen las edad del inicio de la sexualidad al observar púberes, en si niñas embarazadas, sin una guía adecuada, otro indicador indirecto son las ITS que repuntan año a año sin mecanismos de contención, la coinfección del VIH/SIDA y TB complican el Perfil Epidemiológico de la Provincia del Guayas, sumadas a la inestabilidad de los Directivos y como castigo las peores administraciones han estado en esta Provincia en los últimos cinco años RAZON TENIA ESPEJO EN DECLARAR LOS CINCO MALES QUE AQUEJAN AL ECUADOR ESTOS DESPUES DE DECADAS NO HAN VARIADO.

Al detalle se suma la feminización de la Epidemia, la ruralización, que tienen determinantes biológicos, sociales y culturales especiales, lo único que nos ha servido para no pasar a otro status de epidemia concentrada ha sido la reducción de la carga viral comunitaria, el acercamiento de los servicios a los PVVS, la generación de clínicas para la atención, la dispensación de Fármacos y sobre todo mucha pero mucha ganas de los involucrados Profesionales de la Salud, PVVS, ONG, Estado, es decir hemos avanzado pero nos falta mucho más, como una Cohorte Nacional de datos, intervenir los problemas metabólicos de los PVVS, programas de seroprevalencias sostenidos, pruebas para tratar resistencias, intervención de grupos focales en riesgo.

Msc. Dr. Francisco Andino R.
EX MINISTRO DE SALUD PÚBLICA
PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD DE INFECTOLOGIA DEL GUAYAS SIG

martes, 20 de mayo de 2014

EL PADRE PAULINO TORAL APARECE COMO BUEN SAMARITANO HABLANDO EN CONTRA DEL USO DEL CONDÓN.

Un comediante hablaba del uso del condón, y hacía burla de lo que dice la Iglesia al respecto. Hacía burla también de lo que dice el Papa acerca del SIDA, y un valiente sacerdote le dirigió una carta muy interesante, la cual les presentamos a continuación.
Muy estimado Bonil:
Le admiro como humorista; no me da empacho decirlo. Le escribo con la autoridad que me proporciona ser el único sacerdote que visita todas las mañanas de todos los viernes a los pacientes de VIH-sida en el Hospital de Infectología. Voy siempre con un equipo de voluntarios y voluntarias de la Casa de la Vida. No solo le escribo como un apóstol de mis enfermos sino como simple hombre culto (soy abogado y sacerdote, con 10 años de estudios en tres universidades españolas). Estoy completamente en contacto con todo lo que sucede. Me muevo en el Internet como un pez en el agua. le digo esto, porque a veces la gente piensa que los curas vivimos en otro planeta. He visto el chiste de hoy sobre el Papa y el criterio de la Iglesia Católica sobre la ineficacia del preservativo para combatir el sida.
Estimado Bonil: el Papa puede decir que dos por dos son cuatro. Pero esta verdad no deja de ser una verdad científica, sino que sigue siendo una verdad matemática, aunque la afirme un religioso. Dejemos aparte -solo por método, para poder dirigirme a usted, con total independencia de sus creencias: no sé nada de su religión, ni siquiera sé si cree en Dios o no… da lo mismo para el caso- los motivos morales por los cuales la Iglesia católica se opone al uso del preservativo para combatir la pandemia del sida. El Papa ha afirmado algo que es puramente científico: el uso del preservativo, lejos de impedir la propagación del sida, en definitiva la acrecienta y aumenta. Tome usted un microscopio. Ponga un preservativo de látex. Mida las microscópicas perforaciones que tiene el látex. Apunte en una libreta las milimicras que posee cualquiera de las perforaciones. Ahora, coja un virus del sida. Póngalo en el microscopio. Mídalo. Ahora compare las dos medidas: la ciencia de hoy afirma que el virus del sida es 450 veces más pequeño que el espermatozoide. Si bien, los espermatozoides no atraviesan las perforaciones del preservativo, por supuesto, claro que los virus del sida lo hacen.
Por otra parte, hemos de reconocer que la masiva difusión del preservativo, no determina una disminución del número de relaciones sexuales, sino, por lo contrario las facilita, las estimula, las incentiva.
Sepa, además, mi estimado Bonil, que tras la difusión masiva del preservativo hay toda una industria con gigantescos intereses económicos, todo un capitalismo..; y, lo peor, ellos saben que el preservativo no preserva de nada, y que, como dice el Papa, aumenta la pandemia (por la dos razones científicas que antes le he expuesto: matemática (dimensión de las perforaciones) y estadística (constatación descripción y expresión numérica de los fenómenos sociales); y sin embargo, son tan criminales y tan genocidas, que por forrarse los bolsillos de dólares, empujan al mundo entero a la peor pandemia de la historia (tengo una colección de 5 DVD, sobre el tema).
La irresponsabilidad de las autoridades de salud del mundo entero, y también, por supuesto, de Ecuador, es espantosa. Tras esa irresponsabilidad, o está una tercermundista ignorancia o una tercermundista corrupción. Ellos viven del tópico, de lo que se dice, de los parámetros que difunde el Sistema social en el que lamentablemente estamos inmersos. Todos ellos tendrán que dar cuenta a Dios – no me fío nada de los ‘juicios de la Historia’, que son para morirse de risa – de la criminal irresponsabilidad con la que difunden en nuestro ambiente el uso del preservativo, con la consiguiente incentivación de las relaciones sexuales realizadas con la ‘ruleta rusa’ del preservativo. No por motivos religiosos, sino por simples razones de salud pública, la autoridad gubernamental debería informar a las gentes los peligros que comporta el uso del preservativo. Algo así como se hace con la campaña de difusión de al estrecha relación que hay entre el tabaco y el cáncer.
Para terminar: son innumerables los y las pacientes de sida que cuando yo les he preguntado – claro, con toda mi intención – si usaron ‘protección’. Me miran con profunda tristeza y con una sonrisa cargada de odio e ironía me dicen: “Padrecito, el preservativo no sirve para nada.” Le invito un viernes a visitar conmigo a ‘mis’ enfermitos de sida – hoy mismo he estado con ellos – y luego me dirá si se atreve a hacer, querido Bonil, un chiste sobre la relación que hay entre difusión del preservativo y el avance de la pandemia del sida. Venga, le recibiremos llenos de cariño en nuestro equipo. Venga, y verá cómo los enfermitos están equivocados – sí: están equivocados – cuando dicen que no sirve para nada: ¡Claro que sirve!, y muchísimo: para contagiarse ellos del sida; y sirve, sobre todo, para que muchos millonarios del primer mundo y del tercero, ganen más euros y dólares a costa de los millones de enfermos de sida que se fiaron del preservativo.
Además, mi querido amigo: no sé si usted es casado, no sé si tiene hijas. pero si un chico le dice a usted, que va a tener relaciones con su señorita hija, no creo que usted le diga: “¡Ok; pero con preservativo!” Me imagino que, como padre digno que supongo será, le dirá al chico de turno: “Amigo, usted a mi hija no me la toca, hasta que sea su esposa, después de haberse casado con ella, como Dios manda. Mientras, ni con preservativo, ni sin preservativo”.
Y esto es lo que la Iglesia afirma como el mejor y único camino para preservar al mundo del sida. y de muchos otros males, tales como los hijos sin hogar. En esto, supongo que usted coincide con Dios y la Iglesia. Con mi respeto y mi afecto.
Padre Paulino Toral