miércoles, 31 de julio de 2013

SE REALIZO EL PRIMER FESTIVAL DEL ORGULLO GAY EN CUENCA


La música, las luces, las pancartas y las banderas multicolores advirtieron lo que se convirtió en una gran fiesta organizada por el Día del Orgullo GLBTI ( (gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales) en Cuenca.

El Sabado 29 de Junio del 2013 en el parque de la UNE, centro histórico de Cuenca, decenas de personas se congregaron para observar lo que habían preparado estas personas.
En la esquina de las calles Presidente Córdova y Presidente Borrero, Francoise del Castillo, reina de la agrupación GLBTI con sede en Cuenca, lucía un vestido rojo, con unos tacones altos y maquillada que rayó, casi a la perfección, daba la bienvenida a quienes se sumaban a la celebración.

“Lo que nosotros queremos es hacer un llamado de atención para que todos quienes hemos sido discriminados por nuestra orientación sexual enfrentemos con valor nuestra situación y que no tengamos comportamientos reprimidos”, dijo Del Castillo, una transexual que confiesa haberse dado a conocer como tal desde sus primeros años.

Con el pasar de los minutos, el número de asistentes aumentó. Representantes de diversos géneros estuvieron presentes y presentaron una manera distinta para expresar su protesta, lo que llaman la discriminación que sufren por parte de diversos sectores de la sociedad.
Con unos lentes de contacto azules, unos tacones altos y un pantalón ajustado, Sebastián, quien es gay, estuvo acompañado por su tía y confidente a la vez, Andrea C.

Este cuencano de 18 años comentó que en sus primeros años, su inclinación era mal vista por parte de sus familiares, pero que el sentirse libre, actuando como le nace desde su interior, ha hecho que ahora sus allegados lo respeten como a todos. “Nuestra propuesta es que esta ordenanza municipal permita incluir de manera completa a gente de diversidades sexuales a la sociedad.

La noche se cerró con la carrera de tacones en la calle Borrero, entre Sucre y Presidente Córdova. En esta participaron ocho personas, que haciendo alarde de una habilidad particular para trasladarse en velocidad con zapatos tan altos como elegantes, al final sonrieron y se abrazaron pidiendo algo que resume en una palabra: Respeto.

Los ciudadanos que se congregaron en este sector vieron con bueno ojos “esta valentía”, como dijeron ellos, para mostrarse tal como son y en busca de respeto ciudadano.

Fuente: http://www.telegrafo.com.ec/regionales/regional-sur/item/en-cuenca-celebraron-el-dia-del-orgullo-glbti.html

lunes, 29 de julio de 2013

TERAPIA DE CASTIGO PARA SUPUESTAMENTE CAMBIAR A HOMOSEXUALES SE DA EN ECUADOR

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Su atracción por las mujeres le valió el peor de los castigos. Dennise fue violada y torturada en uno de los centros que ofrecía curar la homosexualidad, cuya existencia fue tolerada por mucho tiempo en ese país.

El caso de esta mujer de 25 años, que a los 15 fue internada por su madre en un campamento evangélico de rehabilitación contra las drogas y el alcoholismo, en la ciudad de Guayaquil, ilustra lo que las autoridades admiten como una vergüenza social: el funcionamiento por años de supuestas clínicas para curar a los homosexuales.

"Mi mamá me descubrió en mi cuarto con una compañera de colegio, y me internó por ser lesbiana. Se suponía que quería curarme. Fui llevada a un campamento cristiano" en una zona alejada de Guayaquil (suroeste), la más populosa de Ecuador, cuenta Denisse Freire en una entrevista con la agencia de noticias AFP.

Ahí -relata- "aplicaban torturas con electrochoques, no me permitían bañarme por tres días, casi no me daban de comer, me golpeaban mucho, me colgaban de los pies. Me decían que todo era por mi bien".

Denisse recuerda que junto con ella había otras cuatro jóvenes. El lugar funcionaba como un centro de rehabilitación de adicciones, pero "en realidad nos habían llevado para curarnos del lesbianismo".

El procedimiento incluía ultrajes sexuales, privación de comida o el consumo de alimentos descompuestos. Tras dos meses de internación forzosa, logró escaparse. "No, no denuncié nada porque la responsable era mi mamá. Me dijo que lo único que quería era que yo cambiara, y no que pasara por todo eso", afirma Denisse.

Lejos de ser una situación aislada, las autoridades reconocen que es un problema de amplio alcance que incluso involucra a funcionarios del Estado, como el reciente caso de una responsable del ministerio de Salud denunciada penalmente tras descubrirse que era dueña de una clínica clandestina que ofrecía terapias contra la homosexualidad.

"Estos no son casos aislados, estamos hablando aquí de una mafia, de una red que opera a nivel nacional en cada una de las provincias, en las que se están violentando los derechos humanos", señaló la ministra de Salud, Carina Vance, en un encuentro con la prensa extranjera.

En Ecuador, un país con 15,8 millones de habitantes, operan unos 200 centros de rehabilitación de las drogas y el alcohol, de ellos 120 cuentan con licencia, es decir, que unos 80 establecimientos son ilegales.

En esas clínicas clandestinas, que por mucho tiempo fueron toleradas socialmente y que recién son blanco de persecución de las autoridades, murieron dos personas el año pasado que ingresaron para recibir tratamientos contra adicciones.

Además, "tenemos denuncias de agresiones físicas, del uso de agua helada con personas internadas, medicamentos para doparlas (...) Tenemos el caso de mujeres lesbianas que han denunciado lo que en esas clínicas llaman la terapia sexual, que consiste en violación por parte de un hombre", señala la ministra, quien reconoce abiertamente su homosexualidad.

Desde marzo de 2012 han sido clausurados 18 centros de rehabilitación de adicciones, 15 de ellos por violaciones de derechos humanos y tres por infracciones a normas sanitarias, según la cartera de Salud.

A comienzos de junio Zulema Constante, una estudiante de sicología de 22 años, abandonó una clínica terapéutica, en la ciudad de Tena (este), a la que había sido llevada a la fuerza por su familia con la idea de que allí podría ser curada de su homosexualidad.
Fue esposada e inmovilizada con una camisa de fuerza. "Tenía que rezar, me daban comida en mal estado, limpiaba excusados con las manos y me decían que estaba mal ser lesbiana", dijo a la prensa.

Zulema fue dada como desaparecida, y su novia Cinthya Rodríguez inició entonces una campaña a través de la redes sociales para denunciar el caso. La presión permitió que fuera dejada en libertad luego de permanecer tres semanas en ese lugar, que era propiedad de una funcionaria del área de Salud.

Sin embargo, muchas de las denuncias no prosperan. "Saben por qué", se pregunta Lía Burbano, del Movimiento Lésbico Mujer y Mujer, y responde: "porque quien te ha retenido a la fuerza es tu familia y pesa mucho el tema afectivo (...) Esto no es una lucha entre padres e hijos; es una lucha contra esas clínicas".

La ley ecuatoriana autoriza la internación forzosa de adictos problemáticos con la previa autorización de un juez, y en ningún caso otorga permisos para curar la homosexualidad.

Héctor Velasco, de la agencia AFP.
Fuente: http://www.territoriodigital.com/nota3.aspx?c=9465742606603060

viernes, 26 de julio de 2013

PRESUMEN DE SECUESTRO A MUJER LESBIANA PARA LLEVARLA A UNA CLÍNICA DE DESHOMOSEXUALIZACION.




Presunta secuestrada en Clinicas de Tortura LGBTI

Sara S. es una estudiante de Diseño Gráfico que este 29 de abril cumplió 26 años y que lleva desaparecida desde el 11 de abril 2013. Se la vio por última vez en el trayecto de Baños a Santo Domingo, dónde recibió la llamada de su Padre, el Señor Manuel S. para concretar una cita con el odontólogo.

Ese mismo día 11 de Abril del 2013 a las 12 y 30 pm. ella se comunicó con varias de sus amigas informándoles las intenciones de su padre por internarla en un centro de rehabilitación en contra de su voluntad. Ella les comunicó haber recibido agresión física del padre para someterla y que posiblemente fue intoxicada por alguna sustancia que afectó su conciencia.

Desde ese día no se conoce nada de su paradero, ella no contesta su celular, ni sus cuentas de mail y redes sociales. No se ha presentando en su actividades cotidianas.

Frente a esta desaparición, Causana ingresó un pedido de Habeas Corpus por medio de la Defensoría del Pueblo que lamentablemente fue desestimada por la jueza Kena Freile del Juzgado XIX de lo Civil de Manabí, quien sin tomar en cuenta todos los elementos de juicio desestimó la solicitud y remitió la búsqueda a la Sub-jefatura de la Policía Judicial de la Provincia de Manabí.

Afortunadamente la Defensoría del Pueblo apeló a esta resolución, y en esa instancia se revoca el pronunciamiento de la Jueza Freile, y procede el recurso de Habeas Corpus a favor de Sara S.

Actualmente su búsqueda está a cargo del señor Fiscal Fabián Salazar, pero ya hace 3 meses de su desaparición no se conoce todavía su paradero.

Cualquier información por favor comunicarse al 022545593 o al 0992761327 (Quito – Ecuador).

TORTURA Y MUERTE EN CENTROS ILEGALES QUE SUPUESTAMENTE CURAN A HOMOSEXUALES





El Gobierno de Ecuador reveló la existencia en este país de una "red" de centros clandestinos de deshabituación de adicciones y homosexualidad donde se practican actos de tortura e incluso se han producido dos muertes durante el último año.

La ministra de Salud Pública, Carina Vance, calificó de "absolutamente crítica" la problemática que rodea a estos establecimientos, donde se han descubierto casos de intento de "deshabituación" de la homosexualidad y prácticas como violaciones y agresiones que formarían parte de pretendidas "terapias".

Vance dijo que desde 2012 el departamento ha intervenido ante denuncias de funcionamiento de dieciocho de estos centros, cinco de ellos clausurados de forma definitiva, y señaló que en quince de los establecimientos se cometían supuestas violaciones de derechos humanos y en tres se denunciaron malas condiciones sanitarias.

En Ecuador, en 2012 se concedió autorización para 123 centros, pero se estima que entre setenta y ochenta más podrían operar de forma ilegal y lucrarse del internamiento de personas que, en muchos casos, han sido llevadas a ellos de manera forzosa.

La Policía busca desde hace un mes a una mujer llamada Sara S., quien efectuó una "llamada desesperada" para denunciar que la iban a internar en uno de estos centros por su orientación sexual, reveló la ministra, quien puso de relieve que no se la ha encontrado, pese a disponer de "todo el poder del Estado".

Vance indicó que en torno a estas clínicas existen "intereses muy fuertes" que incluso "parece que permean las instituciones públicas".

Uno de los casos es el de una joven llamada Zulema, quien denunció en junio haber sido internada en un establecimiento de la provincia de Napo por su familia para someterla a un supuesto tratamiento contra su condición de lesbiana y relató que sufrió tortura, agresión física y psicológica.

En la investigación se descubrió que en este caso estaba supuestamente implicada la comisaria provincial de salud, quien presidía una comisión encargada de velar para que no se produzcan este tipo de situaciones y era, precisamente, propietaria del centro.

La ministra dijo que en este lugar había diez personas internadas, tres de ellas por problemas con drogas o alcohol y siete por problemas familiares.

Explicó que en este caso fueron apresadas ocho personas a las que se ha acusado de violaciones de derechos humanos y del "delito de odio".

Estas personas "están en sus casas" porque "no se considera que son un peligro", mientras que en Ecuador, más de 4.000 personas sufren prisión por poseer una pequeña cantidad de droga, indicó Vance.

El departamento ha presentado una queja ante el Consejo de la Judicatura para que "se revise" si los detenidos deben estar en libertad, agregó.

En dos de los dieciocho casos denunciados durante 2012, que han sido sometidos a la justicia, murieron dos jóvenes internados en centros en Machala (provincia de El Oro) y Guayaquil (provincia de Guayas).

El uso de agua helada; agresiones físicas; violaciones en casos de homosexualidad y el dopaje son algunas prácticas utilizadas como "terapia" en los centros, indicó la titular de salud Pública, quien precisó que estas acciones no pueden formar parte de tratamiento alguno "bajo ninguna mirada".



El ministerio ha "redoblado los esfuerzos" en el control de estas actividades clandestinas, según la ministra.

"No son casos aislados" sino "una mafia" o "una red nacional" que opera en diferentes provincias del país y que está "vulnerando derechos humanos" de ciudadanos ecuatorianos, aunque también hay víctimas extranjeras, dijo.

El departamento, dentro de su combate contra los centros ilegales, ha desplegado un plan de inversión a diez años que incluye la construcción de 950 centros de atención integral con servicios de salud mental por todo el territorio nacional.

De este programa, que tiene un presupuesto global de 2.500 millones de dólares, se ha iniciado ya la construcción de los cien primeros establecimientos.

EFE
Fuente: http://extra.ec/ediciones/2013/07/23/especial/ecuador-revela-tortura-y-muertes-en-red-de-centros-ilegales-de-deshabituacion/

martes, 23 de julio de 2013

SERVICIOS DE DESHOMOSEXUALIZACION EN CLINICAS CLANDESTINAS TORTURAN A GAYS Y LESBIANAS.



Desde la pequeña rendija de la puerta de madera se ve el patio. En el pasillo están botados cables y muebles empolvados. La casa de tres pisos tiene todos los vidrios oscuros. La Fiscalía lo llama "centro de tortura". Está ubicado a 2,5 km del Tena, en Napo. Desde ese sitio se escapó Zulema C. hace un mes. Allí, durante 21 días, intentaron "curar" su homosexualidad.

En las tres semanas de encierro el mensaje fue el mismo: "Dios creó al hombre y a la mujer.
Debemos rehabilitarte. Estás enferma".

El martes, ella volvió a esa ciudad. Ese día, la Policía montó un operativo para detener a los propietarios y empleados de la "clínica". Hubo cuatro personas arrestadas. Zulema las denunció por maltratos psicológicos y por alimentarla con "comida podrida".

Los sitios que ofrecen las denominadas "terapias de deshomosexualización" no son nuevos en el país. Los Glbti advierten su presencia desde hace 13 años.

En el 2001, por ejemplo, María Auxiliadora vivió una situación similar a la de Zulema. Sus padres la internaron a la fuerza en una clínica que operaba en Guayaquil. Su testimonio es parte de un informe del Tribunal por los derechos de las mujeres en el Ecuador.

La joven relató que el 28 de mayo del 2001 personal del centro ingresó a su dormitorio y la encerró contra su voluntad.

De su paso por ese lugar, María Auxiliadora recuerda una "terapia" que la llamaban "la amanecida", porque lo hacían después de la medianoche. La botaban al piso desnuda, con los brazos en la espalda y la cabeza en el suelo. Le decían "macho" y le tiraban baldes de agua helada.

Los maltratos psicológicos también eran parte del "tratamiento".

La quisieron convencer que estaba afectada con VIH. "Se inventaban historias. Me querían 'curar' poniendo la mano en la Biblia. Decían que era parte de la terapia".

Lo mismo ocurrió con Susana. En el 2000 decidió contar a sus padres que era lesbiana. Su familia reaccionó y la internó en una "clínica" en Montecristi (Manabí). Allí permaneció cuatro meses.

A diario los insultos de los llamados terapeutas se repetían: "Si tú fueras amiga de mis hijas, yo no las dejaría salir contigo. Susana, la lesbiana, a la que le gustan las mujeres, la que no quiere cambiar, la que quiere hundir su vida..

'Nunca fue una enfermedad, la ciencia se equivocó'

Tras escapar de la "clínica", Zulema regresó a Guayaquil. Apenas llegó a la ciudad contó lo que pasó.

Lía Burbano la acompañó. Ella es presidenta de la Asociación Lésbica Mujer y Mujer y mencionó que "la lucha no es contra los padres (quienes obligan a sus hijos a cambiar su orientación sexual), sino contra los centros que ofertan falsas ideas de que la homosexualidad es una enfermedad y se debe curarla".

Jorge Luis Escobar es presidente de la Asociación de Psicólogos del Ecuador y considera como un error histórico de la ciencia la patologización de la homosexualidad. Esto, porque recién en 1974, la Asociación Estadounidense de Psiquiatría retiró a la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.

"¿Cómo es posible que la comunidad científica diga antes que es una enfermedad y después que no? Culturalmente era tan fuerte el peso del conservadurismo (que obligó a etiquetarlo como un trastorno). La enfermedad está en la sociedad que reprime la manifestación de una persona que no hace daño a los demás", dice Escobar.

Tuvieron que pasar 16 años más para que la Organización Mundial de la Salud (OMS), en mayo de 1990, dejara de considerarla como una patología.

En el Ecuador, la homosexualidad estuvo incluso tipificada como un delito hasta 1997. El Código Penal establecía cárcel de entre cuatro a ocho años para quienes se declaraban gais, lesbianas, transexuales o transgénero.

Susana recuerda esos años y cuenta que durante su paso por la "clínica" su orientación sexual era vista como algo "repugnante". "Me decían que estaba mal de la cabeza, que era una marimacha".

En los cuatro meses la torturaron y cuenta que le colocaron cadenas durante días. "Fue humillante. Caminé, dormí, subí escaleras con esos grilletes. Me decían que debo liberarme de las cadenas que llevaba en la mente. Fue horrible".

María Auxiliadora pasó por dos centros. En el primero creyeron haberla "curado" y recuerda que sus padres la recibieron como si hubiera vuelto a nacer. "Me cambiaron el cuarto y lo pintaron de rosado".

Meses después, la familia notó que su orientación sexual no había cambiado. En abril del 2002, la joven fue raptada por dos desconocidos. Le dijeron que estaba detenida por deudas, la esposaron y la llevaron a un centro en Guayaquil.

Entre el 2005 y el 2011, la Fundación Taller Comunicación Mujer registró 14 denuncias relacionadas con estos casos en el país.

La captura de Zulema fue similar a la de María Auxiliadora. El 17 de mayo pasado sus padres la invitaron a almorzar. Mientras caminaba, dos hombres la obligaron a subir a un auto. Su padre estaba ahí. La universitaria recuerda la frase que él repetía: "Todo es por tu bien mijita".

Mientras estuvo encerrada en el Tena, Zulema relata que los supuestos terapeutas la presentaron como una adicta en proceso de recuperación.

Una investigación realizada en la Flacso por Kathryn Ann Wilkinson (diciembre del 2012) advierte que los "centros de deshomosexualización" aparecieron en el país en la década de 1990 "con la premisa discursiva de que esta orientación sexual se puede y se debe cambiar, pues es igual a una adicción".

Es por esto que -según el estudio- los servicios de "deshomosexualización" se ocultan bajo centros que rehabilitan a personas con problemas con el alcohol y otras drogas.

Inconsistencias en el número de centros que hay en el país
En mayo pasado, dos organizaciones Glbti (Taller Comunicación Mujer y Artikulación Esporádika) junto con la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (Cedhu) publicaron un informe sobre la situación de los centros de "rehabilitación" en el país.

En el documento de cinco páginas se denuncia la "omisión y responsabilidad del Estado ecuatoriano en el internamiento forzado de mujeres lesbianas y en la existencia de clínicas de rehabilitación donde se violan los DD.HH.".

Allí también se habla de inconsistencias, pues "se registran clínicas que constan como cerradas, pero no clausuradas u otras que tras haber sido cerradas, se vuelven a abrir.

Miguel Malo, viceministro de Salud, admitió que los denominados centros de recuperación de adicciones a las drogas "han estado totalmente fuera de control y regulación". El Gobierno reconoció el problema y hace ocho meses creó una Comisión Nacional Interinstitucional encargada de detectar clínicas clandestinas. El fiscal Fabián Salazar lidera el equipo que investiga estos casos y revela que hasta ahora se han localizado 19 centros donde se vulneran los derechos de las personas. "Estaban ubicados en Tungurahua, Guayas, Manabí, Azuay, Pichincha, Santo Domingo de los Tsáchilas y Cotopaxi".

Además, el funcionario dijo que se indagan posibles mafias detrás de operaciones de estas "clínicas".

José Luis Guerra también lo reconoce. Él es director nacional de Protección de Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo y expresa que hay "serias sospechas de conexiones entre personas que ofrecen servicios" de deshomosexualización en clínicas clandestinas.

La propia ministra de Salud, Carina Vance, dijo el miércoles que el problema es complejo. "Hay mafias que (permiten) que estos centros continúen funcionando".

El martes Zulema llegó al Tena con su pareja Cinthya R. y su abogada Silvia Buendía. Desde que escapó de la "clínica" no ve a sus padres. Con Susana ocurrió lo mismo. Reunió dinero y abandonó el país. "Salí muy resentida. Me sentía anulada, como un bicho. Llevaba en mi cabeza todas las humillaciones. Tenía ganas de matar a esa gente".

María Auxiliadora llegó incluso a sacar una boleta de auxilio contra su madre.
Vivía asustada de que la volvieran a capturar y encerrar.

La ciudad en la que vive Zulema con su pareja hoy es un misterio.

123 centros privados de rehabilitación de drogas registró el Ministerio de Salud en el 2012, en el país. Solo ellos tienen permiso.

Punto de vista Luis Moya / Médico psiquiatra

'Esas terapias no tienen ni pies ni cabeza'

La Fiscalía las protege por las represalias que pudieran existir...

Partiendo de que la homosexualidad no es una enfermedad, esos famosos tratamientos para cambiar la orientación sexual no tienen ni pies ni cabeza. Independientemente del sexo genital hay un sexo cerebral que va a determinar el comportamiento sexual de la persona.

Este sexo cerebral se determina fundamentalmente en los primeros meses de la gestación de la madre y es lo que define el comportamiento homo o heterosexual de un individuo.

Eso no va a cambiar con ningún tratamiento, peor en esas clínicas que con palos, consejos o privación de las libertades creen que van a cambiar la orientación sexual. Eso no va modificarse ni con premios, ni con castigos ni con fármacos y menos con psicoterapias.

De entrada yo no comparto que se trate la homosexualidad como una enfermedad.

Los homosexuales o heterosexuales nacen y no se hacen.

Considero que estas famosas "clínicas" que ofrecen estos servicios incurren en estafas y timos.

REDACTOR: Javier Ortega

FUENTE: http://www.elcomercio.com/seguridad/Cadenas-agua-helada-curar-homosexualidad-gays-lesvianas-hospitales-clandestinos_0_959904066.html