martes, 22 de mayo de 2012

LA VIOLENCIA CONTRA EL TRANSGENERO ES MAS FUERTE

Marlene huyó de Quito hace tres años porque fue amenazada de muerte por los padres de su enamorado. “Me mandaron a pegar, me robaron las cosas y recibía llamadas en las que me amenazaban de muerte”, recuerda, mientras cierra los ojos y se muerde las uñas con insistencia.
El motivo de esas agresiones fue que Marlene en realidad se llama Ariel, según su cédula de identidad. Ella es transexual. Luego de que fue golpeada por varias ocasiones, Marlene abandonó a su enamorado para salvar su vida. Al llegar a esta ciudad abrió un salón de belleza para continuar con su vida. Sin embargo, a los pocos días rompieron las ventanas y puertas de su negocio para exigirle que se vaya, pero luchó contra estos obstáculos y se quedó. “Esperaba que las cosas en esta ciudad sean distintas, sin embargo me insultan cuando me subo a un bus, en los almacenes, en las discotecas no me dejan entrar. Todos los días me insultan cuando voy por las calles”, dijo. Ariel R. se graduó de contador, pero no han podido conseguir un empleo afín a su carrera por lo que decidió abrir un salón de belleza. Hoy se siente infeliz porque siente el rechazo incluso de su familia porque asegura que sus hermanos le impiden que abrace a sus sobrinos porque consideran que “es contagiosa la homosexualidad”. Cambios “Desde el año 1997 se han dado cambios en Cuenca, las personas nos abren más los espacios, sin embargo las agresiones verbales son permanentes”, expresó Brigytt, representante de la comunidad de gays, lesbianas, bisexuales, transexuales e intersexuales, GLBTI, de esta ciudad manifiesta que a diario se sienten las miradas de rechazo y los insultos por parte de la sociedad que aún no acepta los cambios. Diane Rodríguez, transexual y presidenta de la asociación Silueta X, comparte el criterio y asegura que en esta ciudad faltan políticas de aceptación y protección a la comunidad para denunciar los actos de homofobia. Cédula Rodríguez asegura que en donde siente más discriminación es al intentar sacar la cédula de identidad, ya que “les prohíben maquillarse como mujeres”. Pablo Loayza, subdirector de la Dirección General del Registro Civil en Quito, informó vía telefónica que las personas transexuales y travestis no pueden ser fotografiados con maquillaje para la nueva cédula de identidad. Loyza explicó que no se trata de una cuestión discriminatoria sino de una disposición que no permite que la persona sea fotografiada con alguna característica que altere su condición fisonómica. Esta disposición se establece para hombres y mujeres por igual. En el caso de las mujeres, deben peinarse con el cabello recogido o colocarse tras las orejas y sacarse los aretes, con la finalidad de que no altere el rostro. El funcionario acotó que en el caso de que una persona haya cambiado de género deberá presentar una disposición legal en el Registro Civil para el cambio de nombre. “En el 2010 se presentó el primer caso de un hombre que cambió su nombre por Estrellita Estévez”, recordó. Mónica Banegas, del Consejo de Participación Ciudadana, dio a conocer que se trabaja en una propuesta para ser presentada en el Concejo Cantonal de Cuenca para abrir un espacio de asistencia. Denuncia contra bar alternativo El intendente general de Policía, Jorge Cabrera, dio a conocer que en esa oficina, desde hace un mes aproximadamente, se tramita una denuncia con aparentes rasgos homofóbicos. Cabrera explicó que un grupo de moradores de un barrio de la ciudad solicita la clausura de un bar alternativo, ya que argumentan que a este bar acuden personas de “dudosa procedencia sexual” y que se ha convertido en “cueva de homosexuales”. Cabrera acotó que esta situación preocupa porque los denunciantes son personas que no toleran las diferencias sexuales. “No podemos iniciar una persecución a las personas de otra inclinación sexual. Para nosotros, todos los ciudadanos tienen los mismos derechos y las mismas obligaciones”, manifestó Cabrera. Silvana Estacio V. Cuenca.