martes, 8 de mayo de 2012

Lucha de dos madres porque registren a su hija en Ecuador

La relativa tranquilidad de la pareja se rompe cuando escuchan los gritos. De forma instintiva Nicola protege con su mano la cabeza de Satya, su hija de apenas 4 meses de edad. Sus ojos azules denotan preocupación cuando decenas de personas vestidas de blanco gritan con furia: “¡fuera, ellas son extranjeras!”, en la acera del Palacio de Justicia de Pichincha.
Nicola busca la mano de Helen, la segunda madre de Satya. Juntas salen apresuradas hasta un sitio seguro. Pasado el susto, un pequeño júbilo se fue tomando el ambiente luego de que ayer se realizara la audiencia de amparo para Satya, quien aún no ha sido inscrita en el Registro Civil, ya que este no admite que una ecuatoriana pueda tener dos madres. Mientras no se realice la inscripción Satya no existe desde el punto de vista legal. Satya nació por inseminación artificial. La inglesa Nicola Rothon concibió a la niña. Helen Bicknell, es la pareja de Nicola. Las mujeres piden que Satya sea inscrita con dos mamás. Bernardo Crespo, representante de la Procuraduría, solicitó que se rechace la acción de protección pedida para Satya, y expuso polémicos argumentos en la sala de audiencias del Juzgado Cuarto de lo Penal. Crespo enfatizó que los homosexuales no pueden hacer una familia. Según el abogado, Nicola y Helen no podrán inscribir a Satya como su hija hasta que la unión de hecho que ellas registraron en nuestro país en septiembre del 2011, empiece a gozar de los derechos y obligaciones de un matrimonio civil. Para Vega deben pasar dos años para que esto pase. Carla Patiño, abogada de la Defensoría del Pueblo, hizo una precisión: las uniones de hecho gozan de sus derechos desde el momento en que registran, no es necesario que pasen dos años. ¿A quién le puede hacer daño que Satya, sea inscrita con dos madres?, fue una de las preguntas que lanzó Patiño, en la sala de audiencias. Pasado el mediodía del viernes la audiencia concluyó y dentro de cinco días se dará a conocer el veredicto. Satya espera gozar de sus derechos.