jueves, 26 de enero de 2012

Mujer abiertamente lesbiana es Ministro de Salud en Ecuador


El presidente del Ecuador, Rafael Correa, designó a Karina Vance Mafla, mujer públicamente lesbiana y activista LGBT, como Ministra de Salud Pública.

Según informa el diario ecuatoriano “La Hora”, Karina Vance, que se desempañaba como directora de la planificación del Ministerio de Salud,  estarba desde hace unos días al frente de esta cartera de Estado mientras se designaba al ministro titular. Esto, luego de la dimisión de David Chiriboga, quien tuvo que dejar el cargo tras la visita  que el Presidente hizo al Hospital Baca Ortiz, donde encontró varios problemas de ‘negligencia e ineficiencia’, como el caso de una niña  que cayó del cuarto piso a causa de un ascensor dañado

El colectivo espera que Vance “pueda atender y resolver en lo posible, desde su despacho, temas relegados por esta Cartera de Estado como el ilegal funcionamiento de las llamadas “clínicas de deshomosexualización” que funcionan en el país, y que debe controlar el MSP; asimismo solventar las falencias que existen en la distribución de anti retrovirales para personas con VIH; y la consolidadción de políticas de atención médica adecuadas en el sistema de salud pública para personas de la diversidad sexual, que por nuestra condición, solemos ser discriminadas”.

PAIS CANELA
Información sobre Diversidad Sexual En Ecuador
http://paiscanela.webs.com/

sábado, 7 de enero de 2012

PROSTITUCION GAY DE ADOLESCENTE EN GUAYAQUIL




¡“Peladitos” gays y trans venden sexo en las calles de Guayaquil!

“Pitufina”, de 16 años, sueña con viajar a España con su madre para estudiar veterinaria y ser libre. Los especialistas piden que se sancione a quienes compren sexo.

Chicas trans menores de edad se prostituyen en las calles.
 (JM) (GS) Redacción Guayaquil
Un grupo de chiquillos menores de edad, con pinta de aniñados, son los nuevos “dueños” de algunas calles del centro de Guayaquil, como la Primero de Mayo, en las que ejercen la prostitución.
Por las noches y madrugadas, el lugar se llena de “clientes”, que por lo general son hombres adultos en busca de satisfacer sus caprichos sexuales. Los depravados se aprovechan de las necesidades económicas de los adolescentes y los someten a sus aberraciones por unos cuantos dólares.
Dianne Rodríguez, presidenta de la Fundación Silueta X, aseguró que el “problema es producto de la marginación que todavía existe de la sociedad hacia las minorías sexuales”.
El capitán Luis Collao, de la Dinapen, manifestó que los niños y adolescentes que son encontrados en las calles son rescatados y trasladados hasta las oficinas de la entidad hasta que sus padres los identifiquen.
“La sociedad, las malas políticas, las leyes y a veces la familia impulsan a que estas adolescentes y jóvenes gays o trans busquen la calle para realizar trabajos sexuales”, indicó Collao.
EL TESTIMONIO DE UNOS MENORES
La tradicional avenida Primero de Mayo es conocida porque fue el centro de operaciones de varios transexuales.
Ahora, esta misma calle también es utilizada por un grupo de menores de edad autoidentificados como gays y trans.
Los chiquillos se apoderaron de un espacio comprendido entre las calles García Moreno y avenida del Ejército para esperar clientes que paguen por sus servicios. Nerviosos, miran de un lado a otro, tratando de esquivar a los agentes que los rescatan y los llevan hasta sus casas o a algún centro de protección.
Mientras se realizaba este reportaje, siete adolescentes en grupo esquivaron el diálogo, pero dos accedieron a contar sus historias:
“A mí me dicen la Pitufina”, expresa el chico. Viste camiseta gris, jean gastado negro y muy pegado al cuerpo y zapatos de lona rosados. Su cabello está tinturado y su rostro libre de impurezas. Apenas tiene 16 años.
Noches en las calles
“Desde hace tres meses trabajamos con mis amigas en este lugar para ganarnos la vida”, asegura “Pitufina”. Él y sus amigos decidieron salir de sus casas para independizarse y lograron encontrar en la prostitución una manera de subsistir.
Mientras hablaban,  varios vehículos se estacionaron junto a ellos  para solicitar sus servicios. Un sujeto vestido de negro se acercó hasta los chiquillos y contrató a dos jovencitos para llevárselos hasta un portal  oscuro de una vivienda cercana. En el lugar, el cliente les exigía sexo oral.
“Solo estábamos con un amigo y no hacíamos nada malo,” contesta “Dennis” cuando se le pregunta sobre su actividad. Otro de los miembros del grupo usa ropa ajustada. Tiene el cabello rubio bien cuidado, uñas impecables y no pronuncia una sola palabra sobre lo que hace.
Su compañero de 17 años confiesa que ejerce la prostitución para ganarse unos cuantos dólares y comer. En tono molesto dice que él y sus amigos solo pueden  aspirar a este tipo de vida “porque no hay más oportunidades de trabajo”.
“Pitufina” anhela viajar a España junto a su madre porque su padre lo rechaza. Dice que en el país ibérico se dedicará a estudiar veterinaria y que se sentirá más libre en una sociedad más tolerante.
“Mi mamá sabe de mi situación. Le dije que me habían violado para que me aceptara como soy.  Ahora solo espero que me lleve con ella”, exclama con optimismo y una voz muy femenina.
Cuando se terminaba la entrevista, agentes de la Policía llegaron al sitio y trasladaron a los menores de edad a la Dinapen, donde seguramente serían devueltos a sus familiares. ¿Por cuánto tiempo podrán estar lejos de las calles? Ellos son los únicos que tienen la respuesta.
“Creen que no hay otra forma de subsistir”
La activista Dianne Rodríguez,    quien estudia psicología en la Universidad de Guayaquil, sostiene que, en base  a un estudio que realizó en el  2010 denominado Factores psicosociales de riesgos en jóvenes trans de 15 a 29 años que realizan trabajo sexual en Guayaquil, “el 51% de las trans encuestadas se dedicaba al  trabajo sexual, porque fueron expulsadas de sus hogares o huyen del maltrato físico y psicológico”.
Sostiene que el 70.97% aún sigue  haciendo trabajo sexual “porque no se les ofrece otra forma de ganarse la vida. Es un estereotipo y esto se debe a que la sociedad y la familia las rechazan en la adolescencia. Este rechazo produce baja autoestima en ellas y buscan la vida fácil, al no tener apoyo de nadie, con tal de sobrevivir”.
Dijo que en Ecuador falta información sobre la población trans. “Esto se ve claramente cuando un padre o madre recibe la noticia de su hijo que le dice: -Mami, me siento niña y quiero ser mujer-, inmediatamente la maltratan física y psicológicamente”, expresó.
Rodríguez dice que si se suma la discriminación de la sociedad y de las leyes “se crea una crisis existencial en este menor de edad y como alternativa busca una rápida salida a esa presión. Esas salidas las encuentran en el estereotipo trans que realiza trabajo sexual siguiendo ese mismo esquema y sumándose sin ninguna alternativa posible”.
HACE FALTA UN CENTRO
Rodríguez cree que todo sería distinto si las autoridades buscaran una alternativa a la problemática trans. “Se limitan a discriminar y a reprimir, pero nunca dan una solución que no perjudique ni a la sociedad ni a las trans”.
“En Ecuador hace falta el Centro Nacional de Sexualidad, una institución que se dedique a transversalizar la temática de sexo y género en todas las instancias del país (educación, empleo, vivienda, salud, seguridad, etc.), similar a la Cenesex en Cuba”, concluyó.
“Hay que vigilar a quienes solicitan sus servicios”
El doctor en psicología clínica, Gregory Garay, profesor de la Universidad Estatal de Guayaquil, dice que el tema de la prostitución de menores de edad (gays o trans) es un problema socio cultural.
“La sociedad no acoge las minorías sexuales y por eso se ven obligadas a realizar prácticas equivocadas como la prostitución”, dijo el especialista.
Cuando son menores y no se los acepta con su orientación sexual, ellos van a parar a las calles.
“Si bien la Constitución protege la diversidad sexual, hacen falta más políticas incluyentes que hagan respetar a estas minorías. Si son adolescentes o menores de edad se los debe sacar de estas prácticas y proveerlos de los derechos que merece toda persona,  como la educación y el trabajo digno”, manifiesta.
Agrega que solo se mira a los jóvenes que practican la prostitución, pero no a quiénes solicitan sus servicios.
“Hay que proceder de una manera más eficiente, hacer seguimiento a los menores hasta que conozcan todos sus derechos”.
Indica que solo existen miradas judiciales o policiales, “pero no hay una investigación aguda de parte de expertos para obtener una respuesta y una  solución real al problema social”.
“En nuestro medio solo existen las soluciones parches basadas en marchas. Hay que buscar soluciones más intensas como trabajar con las familias y con la comunidad”, señala.
MENORES SON RESCATADOS
El capitán Luis Collao, de la  Dinapen, dijo que la Policía en general trata por igual a todas las personas sin discriminación alguna. Según él, los menores de edad que son encontrados deambulando por las calles en las noches son rescatados  y trasladados hasta la Dinapen. Luego se los entrega a sus familiares después de charlas de orientación familiar sobre el Código de la Niñez y Adolescencia.
Collao dijo que en caso de que algún joven no tenga familiares es trasladado hasta un lugar de protección por encontrarse en  situación de riesgo.

jueves, 5 de enero de 2012

EL INFIERNO DE LAS ORGANIZACIONES EN VIH - SIDA

Aunque este video relata como son ciertos periodistas, usted podra ver que exactamente esto se repite en las Principales  Organizaciones de VIH  Ecuatorianas que reciben financiamiento del Fondo Mundial.