viernes, 26 de agosto de 2011

Margarita y Angie, un amor que supera barreras.

Más unidas y felices que antes. Así se sienten Margarita Zalamea Barros (27) y Angie Maire Fajardo (23), una pareja que superó temores y prejuicios sociales cuando oficializaron el pasado lunes su unión de hecho, en un acto realizado en la fundación Amigos por la vida.

Fue una ceremonia sencilla, que concluyó con la firma de un documento notariado que selló por vía legal el vínculo sentimental que tenían desde hace un año aproximadamente.
Aunque ya vivían juntas desde hace cuatro meses, ambas sintieron la necesidad de dar este paso, amparadas por el artículo 68 de la Constitución de la república, que permite la unión de dos personas del mismo sexo. Es así como con el apoyo de la fundación realizaron los trámites para que sus vidas queden unidas mediante un acta notarial, como lo permite la ley.
Para ellas es como si fuera un matrimonio, aunque no son las mismas condiciones. Angie aclara que con este procedimiento “todo lo que obtendremos será mutuo y a mi me agradaría que, en caso de que me llegue a suceder algo, lo alcanzado se quede con mi pareja”.
Margarita recalca que esos derechos son importantes, porque la familia influye y eso no quisiera que suceda con ella, “no quisiera dejar desamparada a la persona que amo”, manifiesta.
La diferencia con el matrimonio es que en la cédula no se registra el nuevo estado civil, pues en estos casos parecen como solteras.

El acercamiento
Sobre cómo se conocieron Margarita recuerda que fue hace un año cuando vio a Angie por primera vez. “Ella era juez para elegir a la madrina de la fundación, me gustó pero no me atreví a hablarle sino después en un cumpleaños, fue amor a primera vista, de allí empezamos a conocernos.
Angie agrega que desde entonces intercambiaron números telefónicos, se llamaban constantemente y salían juntas.
Como sucede en estos casos, hubo reacciones de los progenitores. “Yo la llevé a la casa y le presenté a mi mamá como una amiga y después, en otra ocasión, le expresé que ella era parte de mi vida, mi mamá me dio un sermón, pero finalmente me indicó que esa decisión era solo mía”, sostiene Angie Fajardo. En cambio, Margarita Zalamea asegura que en su caso fue más directa, “le dije a mi mamá que ella era mi novia, pero apenas tuvo una reacción”.
Pero la relación con sus amigos no varió. Si bien con los primeros hubo algo de resistencia, finalmente comprendieron la situación de ellas, más bien sus amistades les mencionaron en todo momento su apoyo para continuar adelante.
Pero Angie afirma que sigue en la lucha, al menos con su madre, me considero una persona honesta y con valores, simplemente tengo una orientación sexual diferente, yo sé que al pasar el tiempo ellos (sus padres) se darán cuenta y qué mejor que demostrándoles que puedo luchar por defender mis ideales”.

¿Qué dice la Constitución?
La Constitución del Ecuador, en su artículo 68, señala lo siguiente: La unión estable y monogámica entre dos personas libres de vínculo matrimonial que formen un hogar de hecho, por el lapso y bajo las condiciones y circunstancias que señale la ley, generará los mismos derechos y obligaciones que tienen las familias constituidas mediante matrimonio. La adopción corresponderá solo a parejas de distinto sexo.
Éste no sería el primer caso, en el 2009 la chilena Gabriela León vino al país para concretar la unión de hecho con su pareja ecuatoriana.

Las pequeñas delicias  de una vida en pareja
Si bien formalizaron su unión hace cuatro días, ambas ya vivían juntas cuatro meses. Tienen gustos afines aseguran: practican deportes, especialmente el ciclismo, el trote, el basquetbol.
Salen a pasear juntas, van al cine o se quedan en casa viendo alguna película.
Angie es amante de los poemas, especialmente de Pablo Neruda: “ella los lee y yo la escucho”, recalca Margarita.
En cuanto a sus planes, ambas proyectaron comprar una casa, pero eso lo harán poco a poco. Al momento Margarita Zalamea trabaja como visitadora a médico y Angie Maire se dedica a las labores de casa, aunque a veces vende productos cosméticos.
Sin embargo, no descartan la posibilidad de tener algún día un negocio propio, especialmente en lo relacionado a organización de eventos.
Enviado por "Fundación Amigos por la Vida"

30 clínicas ‘contra’ la homosexualidad fueron clausuradas

Paola Ziritt, de 28 años, estuvo dos años ingresada en uno de estos centros,
donde "fue perdiendo las fuerzas para vivir".


En lo que va del año, el Ministerio de Salud Pública (MSP) clausuró, a escala nacional, cerca de 30 clínicas ilegales de rehabilitación, que consideraban la homosexualidad como una enfermedad. Estos sitios lograron el permiso de funcionamiento por parte del MSP porque fungían como establecimientos de superación de adicciones.

Este número de clausuras es insuficiente, para varios colectivos homosexuales porque, según dicen, en el país existen cerca de 200 clínicas que se dedican a este negocio.

El director ejecutivo de la Fundación Vida Libre, Walter Gómez, aseveró que está en contra de estas clínicas. “La homosexualidad es una orientación, un estilo de vida, no es una enfermedad, una tara mental o una patología, cada ser humano está en la capacidad de elegir su tendencia sexual”, comentó.

Criterios

El director de País Canela, Francisco Guayasamín, indicó que hasta ahora no se ha comprobado un solo caso de homosexualidad que se haya curado científicamente. “No se ha podido curar, porque la homosexualidad no es una enfermedad. En 1973, la Asociación de Psiquiatría norteamericana dijo que a esta no se la podía tratar como tal”, mencionó.

Guayasamín también mencionó que existen grupos religiosos que prometen “curar este mal”. “Son clínicas sin especialización ni protocolos para brindar tratamientos. Además, hay que considerar que muchas de las personas que acuden, lo hacen presionadas por la familia. En general, los hombres dicen que ‘se han curado’, pero eso es simplemente para que la familia no les moleste. Cuando salen de estos centros, buscan desesperadamente una pareja masculina”, señalo.

El viceministro de Salud, Nicolás Jara, mencionó que para continuar con este trabajo es necesario que los afectados denuncien los centros que se dedican a estas actividades.

Sin protección

La representante de la fundación Causana, Karen Barba, mencionó que estas clínicas se esconden detrás del título de centros de rehabilitación de personas adictas a las drogas, que aparentemente son legales, pero que se convierten en inconstitucionales cuando dan tratamientos a homosexuales.

Paola Ziritt, de 28 años, estuvo dos años ingresada en uno de estos centros, donde "fue perdiendo las fuerzas para vivir", tras sufrir diferentes abusos, incluso sexuales, insultos y torturas, como estar esposada, días sin comer, palizas o que los guardias le tiraran orina o agua helada por encima.

La activista Cayetana Salao manifestó que los homosexuales "no se sienten protegidos por el Estado" y explicó que diferentes colectivos organizaron recientemente un juicio simbólico. El principal testimonio fue precisamente el de Ziritt, con el que se juzgó a diferentes autoridades por la existencia de los centros.


El dato
Está pendiente la clausura de 170 clínicas ilegales.





Publicado en LA HORA
Sabado 20 de Agosto
http://www.lahora.com.ec/index.php/noticias/show/1101191652